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Cuadernos 497

América en los libros, Cuadernos hispanoamericanos, nº 497, noviembre de 1991, pp. 133-137

  • Dos señoras conversan, Alfredo Bryce Echenique, Novelas breves, Barcelona, Editorial Plaza y Janes, 1990.

Después de su novela, La última mudanza de Felipe Carrillo, el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique nos ofrece cuatro novelas cortas: Dos señoras conversan que le da el título al libro, Un sapo en el desierto y Los grandes amores son así. Y También asá.

Se trata de universos completamente distintos, que tienen algo en común: el humor y la ironía característicos de la obra de Bryce Echenique, así como la reflexión en torno a un pasado que se derrumba. En el caso de Dos señoras conversan Estela y Carmela, mujeres de la clase alta peruana, asisten a la disolución de su mundo. En cambio, en Un sapo en el desierto es Manuco Cisneros quien cuenta su historia a unos amigos en una taberna. Son profesores de literatura de la Universidad de Austin, Texas, e hispanoparlantes que provienen de distintos países. Perdidos en aquel abrasador desierto luchan contra su desarraigo cambiando el nombre a las cosas.

En Los amores son así. Y También asá, Santiago, quien reside en París, se entera por su amigo Raúl de la muerte de Eugenia. Ello lo remite a su infancia y adolescencia en el Perú, cuando los estudiantes se enfrentaban a la dictadura. El humor, como ocurre en la obra de Bryce Echenique, desencadena un irremediable patetismo que se percibe en las diferentes voces que expresan el lúcido escepticismo del autor, cuyas afirmaciones se convierten en argumentos contundentes: « ... La vida humana está dividida en dos tipos de ídolos: los que tienen sentido del humor y los que no. Por los primeros se da la vida, y por culpa de los segundos, lo suelen matar a uno.»

  • Una política indigenista de los Hasburgo: el protector de indios en el Perú, Carmen Ruigómez Gómez, Madrid, Ediciones Cultura Hispánica, 1988.

Con esta investigación, Carmen Ruigómez Gómez, profesora de Historia de América de la Universidad Complutense, analiza diversos aspectos de lo que implicó para el Nuevo Continente la política proteccionista fomentada por la Corona española. Este trabajo obtuvo el Primer Premio en la I Edición del Premio Andrés Bello de Humanidades y Ciencias Sociales, en 1988, convocado por el Instituto de Cooperación Iberoamericana.

La autora explica cómo la Figura del protector de los indios constituye uno de los rasgos más notables de la política indigenista de los Hasburgo. El protector surgió para paliar una necesidad, pues, aunque en América era obligatorio evitar los abusos cometidos contra el indio, esto no se cumplía en muchos casos. Por tal razón, se envió a un funcionario para que vigilase el comportamiento de los representantes de la corona. Este tenía a su cargo no solo corregir y promover las correcciones de tales abusos concretos, sino también servir de canal jurídico para el ejercicio de las acciones que la defensa suscitara.

La labor de protección se encomendó a la Iglesia y al clero, que la asumieran como una misión más dentro de su trabajo pastoral. Con ello, la Institución se convirtió en la única salvaguardia para los indígenas.

Estas investigaciones arrojan luces sobre una etapa de la historia de América, que por haber sido abordada, muchas veces con prejuicios, impide ver lo que ha significado el legado colonial en lo que concierne a la suerte de muchos países hispanoamericanos.

  • Carlos Fuentes. La mort d'Artemio Cruz entre le mythe et l'histoire, Fernando Moreno, Paris, Editions Caribeennes, 1989.

La muerte de Artemio Cruz es por fortuna una novela que no se agota en ningún tipo de análisis, sea de la índole que fuere, pues en cualquier lector inquieto su vigencia se hace evidente y en quienes la leyeron hace mucho tiempo, esta aflora de nuevo cuando se relee. El libro de Fernando Moreno es un análisis de la obra a la luz de la teoría de la novela de Bajtin para quien el género es un cronotopo que se va articulando desde diferentes voces, incluyendo no solo las de los personajes, sino también las del narrador y las del autor.

Se trata de una guía para los estudiantes en la que se desglosan los temas que aborda el libro: la historia, el tiempo, la memoria, el orgullo, los misterios de la ambigüedad, el laberinto, la revolución; y, además se detiene en los signos, los símbolos y los mitos, dejando de lado aspectos fundamentales en la novela.

Fuentes ha recreado en esta obra, no solo un periodo importante de la historia de su país, sino que también ha resumido lo esencial del ser latinoamericano. La proyección de su novela va mas allá de la creación de un nuevo lenguaje, pues apunta a todos los tiempos, rompiendo con la lógica a la que nos ha sometido la cultura occidental y mostrando cómo la vida y la muerte son etapas de un proceso vital. La obra plantea temas de gran complejidad, por lo que se corre el riesgo de que analizados a la luz de una determinada teoría se ofrezca una visión fragmentada del mundo que nos presenta Carlos Fuentes en La muerte de Artemio Cruz.

  • Escritura y sexualidad en la literatura hispanoamericana. Coloquio internacional, Centre de Recherches Latino Americaines. Universite de Poitiers, Madrid, Editorial Fundamentos, 1990

Esta publicación contiene, entre otras ponencias del coloquio, «Discurso erótico y la escritura femenina», de Marta Morello Frosch; «La problemática de la sexualidad en la escritura de Margo Glantz», de Magdalena Garcia Pinto; «La escritura de eros en Sabato y Bioy (un dialogo entre textos)>>, de Trinidad Barrera; «Estética y erótica en Octavio Paz», de Gemma Areta; «Textualidad y sensualidad: el crítico como confesor», de Adam Sharman y «Del incesto al parricidio: escritura y sexualidad en la obra de Augusto Roa Bastos», de Alain Sicard.

La serie de artículos constituye un intento de acercamiento a la problemática escritura y sexualidad que ha sido abordada desde distintas perspectivas. Vale la pena destacar la especial relevancia que se da a la escritura femenina, como un hecho susceptible de ser particularizado dentro del conjunto de la creación literaria.

EI texto que se ocupa de las escritoras Luisa Valenzuela e Isabel Allende, señala la presencia del elemento masculino en el lenguaje femenino, fenómeno que a juicio de su autora denota una dosis de complicidad con el sistema que las oprime. La que se propone es que la escritura femenina elabore un discurso que rompa con las relaciones de dominio de un sexo sobre otro.

Se aborda también, el tema de la homosexualidad en aquellos escritores que textualizan el hecho hasta convertirlo en discurso. Del mismo modo, se reflexiona sobre el lenguaje que aborda la heterosexualidad y, en general, lo que se refiere a las relaciones amorosas.

  • Postmodernidad y narrativa latinoamericana. Norma Mazzei, Buenos Aires, Editorial Filofalsía, 1990
EI concepto de Modernidad va más allá de las categorías estéticas, en tanto que implica el enfrentamiento de mundos en disolución, evolución y formación. Desde las polémicas entre «Les anciens et les modernes», se aprecia la necesidad, en ciertos sectores de la sociedad, de afianzar todo aquello que esta por venir -lo nuevo- y al mismo tiempo romper con la tradición -lo viejo-. Esta situación afecta diferentes esferas de la vida, pero en el arte ocurre de manera muy especial porque es precisamente en ese espacio donde se intenta dar una forma a lo nuevo, mediante propuestas estéticas. Ello explica que las vanguardias intenten escapar al estatismo de las sociedades y provocar desde el arte todos los choques.

En este ensayo su autora indaga en torno a la postmodernidad y la literatura latinoamericana, precisando el concepto de postmoderno, analizando la visión general de las categorías que hacen de la modernidad un modelo cuestionado y estudiando obras de García Márquez, Vargas Llosa y Donoso.

A la luz de las teorías de Habermas y Eco, Mazzei destaca la actitud consumista de la sociedad actual y lo que este hecho implica en la construcción del conocimiento.

Asimismo, la autora analiza el papel de los medios masivos de comunicación en la formación de una conciencia postmoderna que despliega su interioridad mas hedonista y va a la zaga de estímulos sensoriales.

  • Trenes del sur, Carlos Hugo Aparicio, Buenos Aires, Editorial Legasa, 1988
Dejar atrás la infancia es tal vez uno de los hechos más dolorosos en la vida de un individuo. Esto explica porque Carlos Hugo Aparicio ha querido adentrarse en aquella etapa inmensamente rica, especialmente cuando se nos muestra desde la perspectiva del niño.

Nacido en La Quiaca, Argentina, 1935, Aparicio es también autor de Pedro Orillas, 1965; El grillo ciudadano, 1968; Andamios (poemas), 1980;  Sombra del fonda (cuentos), 1980. Trenes del sur, su última novela, intenta recuperar los sueños rotos de la infancia. El escenario es un pueblo argentino de la frontera con Bolivia, ventoso y pálido, de casas bajas, partido en dos por las vías del ferrocarril, con la torre de la iglesia sobresaliendo por entre los techos.

La escuela donde el protagonista conoció los sobresaltos del primer amor, se quedo vacía. Todas las imágenes están cargadas de nostalgia y esa atmósfera se ve enriquecida par las letras del tango que intentan dar cuenta de los sentimientos del personaje. Emigrantes en su mayoría, los argentinos se vieron obligados a dejar el lugar donde nacieron, para empezar una nueva vida. El tango es la expresión más clara de la nostalgia que se siente por la ruptura irremediable de todo aquello que constituye las raíces. Memoria, deseo e imaginación son tres direcciones de una actitud vital mediante la cual el autor trata de manejar lo ausente, de tal manera que las imágenes sensibles que del pasado nos presenta Aparicio, en Trenes del sur, apuntan hacia una regeneración simbólica del pretérito.


  • Las horas desnudas, Ligia Fagundes Telles, Barcelona, Ediciones Paradigma, 1991.
Las fronteras entre la realidad y la ficción no existen, nos dice Fagundes Telles en su última novela. Nacida en Sao Paulo, Brasil, esta escritora es autora de Playa viva, 1944; Historias del desencuentro, 1958; y Jardín salvaje, 1964. Por la línea de lo fantástico esta sorprendente narradora crea en tomo a su personaje, Rosa Ambrosio, una serie de escenarios que superan los límites del absurdo. Se trata de una actriz alcohólica en el declive de su carrera, que ante la desdichada realidad de su existencia prefiere vivir en el recuerdo. Ello implica una transformación de ese recuerdo. Mediante la fuerza de un deseo insatisfecho, el yo se desdobla y esto conduce a la disolución del sujeto. Por esta razón no sabemos quién es el personaje. Ella pasa con facilidad de un papel a otro.

Los hechos ocurren bajo la mirada del gato Rahul, el testigo mudo de la tragedia de Rosa. El mismo, ya ha vivido muchas vidas, las cuales recuerda de manera fragmentada. Fue un joven poeta del Imperio Romano; atleta en un tiempo que no puede detectar y un chiquillo agarrado a las faldas de tres mujeres en una casa de persianas verdes. El es el testigo de todos los fantasmas que entran en la casa de la actriz. La novela ocurre en una sociedad también en decadencia, en un tiempo que se acerca a un cambio de siglo. También encontramos a la analista Ananta Medrano cuyas obsesiones se proyectan sobre sus pacientes, personajes que desaparecen misteriosamente, un gato que lo sabe todo y a través de cuya conciencia vislumbramos el universo de la novela y las situaciones absurdas, son los elementos que conforman el universo de Las horas desnudas.

  • EI curandero del cuarto oscuro, Gabriel Banez, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1990.
Gabriel Banez nació el 2 de junio de 1951 en La Plata, Argentina. Ha publicado Tres guerras, Pasajes, Hacer el odio y Góndolas y ha recibido menciones en concursos de cuentos internacionales. Su última novela, El curandero del cuarto oscuro, es una reflexión en torno al pasado. Recorriendo los misteriosos pasillos de la infancia, el protagonista encuentra la persistente presencia del padre, un aprendiz de mago que pasó de la medicina a las ciencias ocultas. La madre, una costurera pegada a la Singer, es un fantasma envuelto en la penumbra. La casa, situada en un barrio obrero, en la época del peronismo, tiene la extraña propiedad de cambiar, acorde con el paso del tiempo.

El autor recorre secretos corredores, donde reconstruye presencias, escenarios y voces. Esta novela se convierte en una intensa evocación que revive diversas épocas políticas de Argentina, desde el peronismo, hasta los más recientes acontecimientos. Nostalgia con dosis de ironía y sarcasmo, intrigas, deseos y frustraciones, se expresan en afirmaciones como esta: «En este país nadie crece o sí: crece el desencanto, el abatimiento, el desalojo de la infancia.»

Ni existencialista ni fantástica, EI curandero del cuarto oscuro recurre a la metáfora del mundo, concebido como una casa, sujeta a los efectos del paso del tiempo, y cuando esta se queda sin habitaciones es preciso buscar rincones y recovecos para levantarla.

  • La dramaturgia hispanoamericana contemporánea: teatralidad y autoconciencia, Priscila Méndez, Madrid, Editorial Pliegos, 1990

En este trabajo su autora estudia cuatro décadas de teatro en Hispanoamérica (1943·1981), analizando obras de distintos países: «Corona de sombra», de Usigli (México); «Historias para ser contadas», de Dragun, (Argentina); «Farsa de amor comparadito», de Luis Rafael Sánchez (Puerto Rico); «La noche de los asesinos», de Jose Triana, (Cuba); «Yo también hablo de la rosa», de Carballido (México) y «La señorita de Tacna», de Vargas Llosa (Perú). El análisis contempla en particular el diálogo entre el texto y su mundo interior, explorando en el nivel metadramático. Esta tendencia, conocida como metateatro o teatro referencial pretende que el género tenga conciencia de su ficcionalidad y, al mismo tiempo, la exponga en el escenario. La autora también tiene en cuenta la influencia de las corrientes europeas en la dramaturgia hispanoamericana, la expresividad vanguardista, el teatro épico de Brecht, la corriente del absurdo, las cuales permitieron romper con la tradición mimética y adoptar una postura crítica ante la realidad  y la ficción histórica.

Del mismo modo, se tiene en cuenta la dimensión narrativa y poética en el drama; el divertimento como tema; el teatro como espectáculo; el receptor como creador de la metaficción. La presente publicación aporta, en general, nuevos elementos para estudiar la dimensión autoconsciente, los resortes internos del texto y las relaciones con el mundo de convenciones que definen el género.

  • La noche anterior, Martín Caparrós, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1990.

«Se empieza por escribir lo que uno cree: se termina por creer lo que uno escribe». La frase encontrada en los apuntes del «cuaderno de viaje» del narrador de La noche anterior da sentido de esta novela. Caparrós, su autor, periodista, traductor y docente universitario, ha publicado también Ansay y Los infortunios de la gloria (1985), No veles a tus muertos (1986) y El tercer cuerpo (1990).

La isla de Patmos es el lugar donde se agolpan los recuerdos fragmentados, a partir de los cuales se quiere llegar a la palabra original. Como Orfeo, el autor parece obsesionado por la conquista de la inmortalidad, razón por la cual busca en la palabra la posibilidad de romper los límites entre la vida y la muerte.

La escritura permite cumplir ese ciclo por el cual una acción o unas imágenes son condenadas a renacer en cada lectura. Así, lo que está escrito en el cuaderno de viaje, tanto como lo que está oculto detrás de las palabras del texto revive el pasado. Las notas tomadas en París, las imágenes difusas de dos amantes que tratan de ser uno, el ritual del diario vivir que se repite a través de los siglos se convierten en una extraña composición que superando la historia, condensa el principio y el fin en la desnuda pureza del acto creador.

  • Una muñeca rusa. Adolfo Bioy Casares, Barcelona, Tusquets Editores, 1983

Los maestros como Bioy Casares, para quienes el arte de narrar es un asunto lúdico y desgarrador a la vez, siempre nos sorprenderán con sus historias. Desde sus primeras hazañas literarias, al lado de Borges, este escritor supo romper con la corriente realista para introducirse en la literatura fantástica cuya vigencia es indiscutible. Con La invención de Morel Bioy Casares se instala en un universo cultural que, a pesar de ser inmensamente rico en lecturas, no recurre a la retórica libresca sino que la inventa.

Bioy Casares traslada las formas del ensayo a la arquitectura del cuento con una extraña habilidad. Las acciones y los personajes parecen cumplir la función de cifras de su despejamiento. Bajo la apariencia lúdica, los cuentos incluidos en La muñeca rusa nos llevan al escepticismo. La trampa que el destino le juega a Maceira, personaje del cuento que da título al libro, es una muestra del sarcasmo y la ironía que caracterizan la obra de este escritor cuya lucidez se aprecia también en «Canton», historia que muestra las contradicciones entre el arte y la política o en «Encuentro con Rauch» donde se rompen los límites entre la realidad y la ficción. El universo fantástico juega con las paradojas en «A propósito de un alar» y puede ser una fuerza incontenible que lleva al lector a la risa o al desasosiego cuando le presenta historias con situaciones de la vida cotidiana que, pese a su elementalidad, son capaces de construir una atmósfera de extraña enajenación.


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